Las cinco fases de una intervención en Santa Coloma
Aquí no hay encargos pasados ni promesas de tiempo. Hay un procedimiento: qué te preguntamos, cómo se diagnostica la puerta, cuándo se fija el precio, qué se hace en el rellano y cómo termina el trabajo. Conocerlo antes de llamar te evita la mitad de los malentendidos que arrastra este oficio.
La llamada
Todo empieza con una conversación corta y muy concreta. Preguntamos qué tipo de puerta tienes delante, qué le pasa exactamente y en qué calle y qué planta estás. En un municipio con la densidad de Santa Coloma esas tres respuestas valen mucho: buena parte del parque son bloques levantados deprisa en los años sesenta y setenta sobre una ladera, con portales compartidos, escaleras estrechas y rellanos donde no cabe cualquier herramienta. Saber si estás en un cuarto sin ascensor o en un bajo cambia lo que metemos en la furgoneta.
También sirve para descartar. Hay avisos que llegan como cerrajería y no lo son: una hoja hinchada por humedad que roza en el marco, un cuadro eléctrico que ha dejado sin corriente el motor del portón. Si al teléfono se ve que el problema es de otro oficio, te lo decimos ahí mismo.
El diagnóstico
Con lo que nos cuentas montamos una hipótesis de trabajo, y cuanto más material nos des, más ajustada sale. Lo que más ayuda es una foto del canto de la puerta abierta y otra de la cabeza del bombín. En una hoja blindada, la posición de los anclajes y el tipo de cilindro se leen en la imagen y determinan la técnica.
El diagnóstico distingue sobre todo dos escenarios. Puerta cerrada de golpe: solo está echado el resbalón, hay hueco entre hoja y marco y se trabaja por ahí sin tocar el cilindro. Puerta cerrada con vuelta de llave, y más aún con la llave puesta por dentro: no hay acceso al peine desde fuera y la vía pasa por el cilindro, que después se sustituye. Son dos trabajos distintos, con material distinto, y conviene que sepas en cuál estás antes de que nadie taladre.
El presupuesto cerrado
Antes de movernos te damos una cifra. Cerrada quiere decir cerrada: desplazamiento, mano de obra, material e impuestos dentro. Si hay recargo nocturno o festivo, va dicho ahí y ya sumado, no aparece al final en el papel.
El número aguanta siempre que la puerta sea la que nos has contado. Si al llegar resulta ser otra cosa, paramos, te explicamos qué ha cambiado y te damos el número nuevo antes de empezar. Puedes decir que no y no se factura la visita. Preferimos volvernos de vacío a discutir un importe con la puerta ya desmontada.
La ejecución
La regla no cambia: primero la vía que no daña, y solo se pasa a técnica destructiva cuando la otra se ha agotado. Ese paso se avisa antes de darlo. Dentro de la ejecución caben cinco familias de trabajo.
Apertura
Es el aviso más frecuente. Con la puerta de golpe se resuelve con lámina por el hueco de la hoja y es la intervención más corta del catálogo. Con vuelta de llave se recurre a extracción del cilindro o a vuelta forzada. Si hay una llave partida dentro, se saca con ganzúa de extracción o con sierra de fragmento: si el trozo ha rayado los pitones el cilindro se cambia, y si sale limpio se lubrica con grafito. Cajas fuertes y persianas metálicas de bajo comercial son trabajos aparte, más largos.
Sustitución de cilindro
El bombín se cambia cuando el mecanismo va bien pero las llaves ya no son de fiar: se han perdido, ha terminado un alquiler, o no sabes cuántas copias circulan. La medida se toma de eje a canto por los dos lados, en el sitio y no a ojo: mal cogida, el cilindro sobresale del escudo y queda expuesto a extracción. Según el nivel se monta cilindro europeo estándar, uno antibumping con pitones de perfil irregular y protección antitaladro, o uno de alta seguridad con tarjeta de propiedad, cuyas copias solo sirve el fabricante contra esa tarjeta.
Cerradura completa
Cuando lo que falla es el mecanismo y no el bombín, el cambio es mayor. Los síntomas típicos: puntos de cierre que no salen del todo, palanca floja, resbalón que no vuelve solo, llave que gira en falso. Hay que medir entrada, distancia entre ejes y frente antes de pedir nada, porque en los bloques de esa época conviven modelos que ya no se fabrican y la sustitución a veces exige adaptar la caja. También entra el amaestramiento: una llave que abre portal, trastero y vivienda mientras la del vecino solo abre lo suyo. Se diseña antes en papel, no se improvisa en el rellano.
Refuerzo
Si el objetivo no es abrir sino que no abran, cambia todo. El escudo protege el cilindro del taladro y de la extracción: un bombín de gama alta detrás de un escudo malo deja de ser de gama alta. El cerrojo de sobreponer añade un segundo punto de cierre independiente del principal, útil en hojas antiguas de madera que no interesa sustituir. El blindaje monta chapa sobre la hoja original y refuerza el marco; la puerta acorazada sustituye hoja y marco enteros y ya es obra. Los dispositivos antiokupa para inmuebles vacíos se colocan y se retiran, no son instalación definitiva.
Automatismo
En un municipio con tantas comunidades y garajes comunitarios pequeños, el portón es la segunda causa de aviso. Los síntomas orientan bien: si el motor zumba pero la hoja no se mueve, se mira desbloqueo manual y transmisión; si no zumba nada, alimentación, cuadro y condensador; si la puerta sube y baja sola, casi siempre son fotocélulas sucias o desalineadas. También asumimos mandos, ajuste de finales de carrera y puesta a punto del cuadro tras un corte de luz.
El cierre, la factura y la garantía
Antes de recoger herramienta se prueba el cierre contigo delante, con todas las llaves del juego y desde los dos lados. Si el juego ha quedado incompleto, es el momento de decirlo.
La factura sale con los datos fiscales completos y con marca y modelo de lo instalado, para que puedas localizar la pieza sin depender de nosotros. En el dorso van las condiciones de garantía, con dos plazos que conviene no confundir: la mano de obra queda cubierta dos años por nosotros, y el material por el plazo que fije su fabricante. El detalle de lo que queda fuera está publicado en la página de garantía. También hay seguro de responsabilidad civil, y ese certificado puedes verlo cuando quieras.
Hasta dónde nos desplazamos
Trabajamos en Santa Coloma de Gramenet y en los municipios y barrios recogidos en la página de zonas de servicio. Si tu dirección cae en la zona habitual, el trayecto ya está dentro de la cifra cerrada; si cae fuera, se te dice aparte al dar el presupuesto y nunca al cobrar. Atendemos las veinticuatro horas todos los días del año. En calles con pendiente fuerte o acceso restringido conviene que nos digas dónde se puede parar: aparcar junto al portal no siempre es posible.
Preguntas frecuentes
¿Por qué preguntáis la planta y si el portal tiene ascensor?
Porque condiciona la herramienta que subimos. En bloques de escalera estrecha hay material que no pasa por el rellano y hay que resolver de otra manera. Saberlo antes evita subir dos veces.
¿La cifra que me dais por teléfono puede cambiar al llegar?
Solo si la puerta no es la que has descrito. En ese caso te damos la cifra nueva en el rellano, antes de tocar nada, y decides tú. Si dices que no, no se cobra el desplazamiento.
Se ha quedado la llave dentro y la puerta cerrada con vuelta. ¿Se salva el bombín?
Casi nunca. Con la llave puesta por dentro no hay acceso al peine desde fuera y la vía habitual pasa por sacar el cilindro. Por eso ese presupuesto lleva bombín nuevo incluido desde el principio.
¿Hacéis trabajos para la comunidad, no solo para mi piso?
Sí. Portal, trastero, cuarto de contadores y puerta de garaje entran dentro. El presupuesto se entrega por escrito y a nombre de la comunidad, para que se pueda llevar a junta.
Mi puerta de garaje comunitaria sube y vuelve a bajar sola. ¿Es el motor?
Normalmente no. Ese síntoma apunta a las fotocélulas: desalineadas, sucias o con un obstáculo delante. Es de las averías más baratas de corregir, así que conviene descartarla antes de hablar de motor.
¿Entregáis factura también en un aviso de madrugada?
Siempre. Sin factura no hay garantía escrita ni cobertura del seguro de responsabilidad civil, así que no trabajamos sin ella a ninguna hora.